Picapiedra

18 febrero 2006

MONUMENTO A ALFONSO XII



















Localización: Parque del Retiro, Madrid, junto al estanque.


Dimensiones: El cuerpo principal, sobre el que se encuentran situados todos los demás elemenmtos que forman el conjunto, tiene un tamaño general de 30m x 86m x 58m. Sobre él, la figura más destacada es la estatua ecuestre de Alfonso Xii, con unas dimensiones de 6.5m x 3.5m x 6.5m.


Arquitecto principal: José Grasés i Riera.



Aportaciones escultóricas posteriores:

José Alcoverro, Antonio Alsina, Eusebio Arnau, Rafael Atche, Mariano Benlliure, Joaquín Bilbao, Miguel Blay, Antonio Bofill, José Campany , Pedro Carbonell, José Clará, Antonio Coll, Lorenzo Coullaut, Francisco Escudero, Pedro Estany, Cipriano Folgueras, Manuel Fuxá, Mateo Inurria, Aniceto Marinas, José Monserrat Portella, Antonio Pareta, Miguel Ángel Trilles, Agapito Vallmitjana...Son algunos de los nombres que colaboran en la finalización del monumento, principalmente en la disposición de las esculturas que iban a componer este museo al aire libre. De entre ellos tenemos que destacar a Mariano Benlliure, a quien se debe la magistral estatua ecuestre del monarca; Miguel Blay, quien realizó el grupo de la paz y los bajorrelieves de las peanas; Aniceto Marinas, quien hizo el grupo de la Libertad; Miguel Ángel Trilles, quien hizo lo propio con el grupo del Progreso, y Cipriano Folgueras, quien esculpió el grupo de la Patria. También son de destacar las aportaciones ornamentales de Lorenzo Coullaut Valera, Antonio Bofill, Joaquín Bilbao, Mateo Inurria, Antonio Alsina, Pedro Estany, o Francisco Escudero, quienes contribuyeron a asegurar el resultado monumental.

Restauraciones:

Por su ubicación y grandiosidad es un conjunto arquitectónico muy visitado, circunstancia que obliga a realizar un mantenimiento constante. La última restauración se efectuó en el año 2000 y consistió en una limpieza general de todas las esculturas. Asimismo los grandes leones de piedra colocados en la escalinata que baja al estanque, muy desgastados, fueros sustituidos por otros de bronce, como inicialmente figuraba en el proyecto original. El día 15 de 2000, el Alcalde de Madrid inauguró dicha restauración del monumento a Alfonso XII, del Retiro.


Encuadre histórico arquitectónico:


En 1901, la reina regente María Cristina convocó un concurso nacional para erigir un monumento a su difunto marido, el rey Alfonso XII, y que se situaría en el Parque del Retiro, junto al estanque grande, sobre el antiguo embarcadero. El concurso fue ganado por el arquitecto catalán José Grasés Riera, quien presentó un proyecto basado en la creación de un espacio arquitectónico con una gran columnata que rodeara la estatua ecuestre del monarca, y una escalinata que bajara hasta el agua del estanque adornada con leones de piedra y alegorías en bronce. El proyecto estaba concebido para ser observado desde su interior. El 18 de mayo de 1902, al día siguiente de la proclamación de Alfonso XIII como rey de España, se colocó la primera piedra de este monumento que acabó convirtiéndose en un homenaje a la patria personificada por su rey.La aportación arquitectónica al proyecto de José Grasés finalizó en 1914, comenzándose en este año la colocación de las diversas piezas que compondrían ese gran museo escultórico, con aportaciones de 42 artistas y escultores del momento. Se finalizó la obra completa, con todas las esculturas situadas en su lugar,en 1922, inaugurándose el 3 de julio.



Sistema constructivo:


El edificio se compone como una arquitectura que delimita espacios al aire libre, quedando todo un espacio continuo transitable. De ahí que no podamos hablar del interior o exterior de la pieza, pues toda ella se abre al paisaje ofrecido por el estanque o los jardines del retiro. Consta de una plataforma a orillas del estanque, con balcones, antepechos, balaustradas y una escalinata que, como los ghats hindúes, permite entrar de pié en el agua.En el lado opuesto destaca una doble columnata. Los cuatro pilares de los extremos presentan diversas esculturas y bajorelieves con representaciones de la Agricultura, el Comercio, la Industria, el Ejército, la Marina, las Ciencias y las Artes. En el centro se alza una plataforma de planta octogonal, con varios cuerpos decorados con figuras, medallones, inscripciones... En el centro de dicha plataforma se eleva el pedestal de 28 metros de altura que remata la estatua ecuestre del rey, obra de Mariano Benlliure.

Debido a la antiguedad del monumento podemos observar variadas patologías es su sistema corstructivo, de las cuales hemos tomado nota, acompañándolas de imágenes que las representen, captadas de la observación directa del edificio:

El encaje de las distintas piezas ha provocado la aparición de grietas, así como el asentamiento de todo el sistema estructural, sembrando la parte visible desde el interior de las cubiertas de líneas indicadoras de las malas uniones entre las piezas constructivas.

El contacto directo y constante con el agua provoca humedades y corrosión de la piedra en sus partes de cimiento estructural. Aunque no afecta de forma alarmante al mantenimiento en pié del edificio, provoca una imagen poco higiénica y cuidada del Monumento. Además la porosidad de la piedra hace que la humedad ascienda hasta zonas más altas, desconchando la capa superficial que la protege.

La humedad del ambiente y el tiempo provocan la oxidación de las esculturas que adornan el monumento, quedando rastros de óxido en sus pedestales, de forma que éstos experimentan un mayor desgaste de lo que deberían


Materiales principales:


El monumento al completo está levantado con la aparición de dos únicos materiales: mármol y bronce.
El mármol es utilizado para todos los elementos puramente estructurales, así como son las plataformas que lo delimitan, las columnatas...además de aparecer en todos los espacios esculturales, y en todas las piezas de los artistas colaboradores.
El bronce sin embargo tiene un lugar preferente en la pieza central que constituye la estatua ecuestre del rey. En efecto, toda ella es de bronce, así como las numerosas figuras que aparecen en su pie.
De esta forma, la elección de los materiales hace que resulte un conjunto imponente y luminoso, resaltando el blanco del mármol contra la vegetación, y quedando por el contrario el bronce de la estatua principal destacado contra el cielo.



Situación legal:


Es un edificio de carácter público, de entrada y disfrute libre, cuyo mantenimiento depende del Ayuntamiento de Madrid.

Bibliografía consultada:

www.madridhistorico.com/seccion1 monumentos
www.madrid.org
recursos.cnice.mec.es/bancoimagenes2/buscador
es.wikipedia.org/wiki/Jardines_del_Retiro_de_Madrid
www.artehistoria.com/tienda/banco/indices
www.madridatope.com/galeria/sala1/retiro/alfonso.htm
www.madridhistorico.com/seccion1_monumentos
www.galeriade.com



Leticia Fernández Merino
Mercedes Alonso Cuadrado

17 febrero 2006

PUERTA DE LA LATINA


Esta portada, uno de los contadísimos ejemplares del plateresco en Madrid, fue el principal ornato -embebida y airosa en una másica y casi ciega pared- del Hospital de la Concepción de Nuestra Señora; fue ésta fundación (1499) de Francisco Ramírez -esposo de Beatriz Galindo, «la Latina»-, que se terminó de construir (según registra la clave del arco) en 1507. Antes de su terminación la propia Beatriz Galindo había fundado, adjunto al hospital, el convento de religiosas de la Concepción de Nuestra Señora (1502); el conjunto -hospital y convento-, se situó extramuros del recinto amurallado, junto a la Puerta de Moros, y llegó a tener marcada repercusión en la configuración del Madrid del XVI.

Gaya Nuño, en La arquitectura española en sus monumentos desaparecidos, atribuye la obra al arquitecto hispano musulmán Hazán, y así la describe:
«La bella portada, típica muestra del mudejarismo que afectó a nuestra última arquitectura gótica, era de arco de herradura apuntado, con gran dovelaje, muy ricamente decorado el intradós con bolas y cardinas. Sobre el arco, dos blasones, una imagen de monje, otra de salvaje, y, en el centro, bajo doselete, un grupo en alto relieve figurando la Visitación. Encima, ventana, y todo ello incluido en alfiz articulado, que se decoraba con el cordón franciscano y acantos cuadrifolios. Bajo el grupo de la Visitación, leyenda en letras capitales, que rezaba: ESTE HOSPITAL ES DE LA CONCEPCIÓN DE LA MADRE DE DIOS QUE FUNDARON FRANCISCO RAMÍREZ Y BEATRIZ GALINDO SU MUJER. AÑO DE 1507».


Y a ella cabe aplicar también lo que Torres Balbás explica de las portadas de la arquitectura civil del tiempo de los Reyes Católicos; pero nuestra portada, en vez del frecuente arco de medio punto que describe Torres Balbás (pensando en casos como el de la Casa de los Momos, en Zamora, o la de Juan Bravo, en Segovia), emplea un característico arco apuntado: ligeramente túmido, de dovelas también poderosas y lisas, que definen un amplio y desnudo plano de frente, sólo quebrado -mediante una embocadura ornamentada- en su encuentro con el intradós (de modo no muy distinto, por ejemplo, al arco semicircular de la Casa de los Momos). El tema -tan significativo en esta puerta- del alfiz, afín a los esquemas geométricos que ciñen las composiciones de nuestro gótico tardío, ha sido señalado por Chueca como uno de los invariantes castizos de la arquitectura española: «La tendencia a la cuadratura no sólo se advierte en las arquitecturas de raíz morisca, sino en nuestro propio arte gótico. Aun en este estilo, el más difícil de cuadrar por su agudeza y verticalismo, la arquitectura española impone su afán de horizontalidad y cuadratura». Y este motivo, conjugado con el arco apuntado, configura en esta portada un esquema compositivo ciertamente afortunado, que propició no pocos epígonos. La puerta de la Latina inspiró directamente distintas recreaciones en Madrid y otros lugares: antes de su desaparición de la calle de Toledo sirvió de modelo para la fachada neomudéjar de la madrileña iglesia de San Fermín de los Navarros (1891), obra de Carlos Velasco y Eugenio Jiménez Corera; y, muy próxima a ésta -en la ampliación del palacete de Osma, en la calle de Fortuny-, fue literalmente reproducida (1917), ya tras el desmantelamiento del antiguo Hospital.

La puerta de la Latina también tuvo fortuna fuera de España. Descrito su alzado, junto a algunos pormenores de la escalera del hospital, en la encomiable serie de los Monumentos arquitectónicos de España, que tan gran difusión alcanzó en otros países, conoció algunas recreaciones en los Estados Unidos: el profesor Merino de Cáceres, en sus estudios sobre las arquitecturas del spanish revival en Florida, ha señalado curiosas reproducciones de la portada en grandes mansiones de Palm Beach, en los últimos años veinte.

Pero volvamos al solar de origen. En 1904 se había derribado el conjunto del Hospital y Convento de la Latina, expropiándose parte de la parcela, para ensanchar la calle de Toledo; la gran pérdida patrimonial que esta demolición supuso se palió -mediando las Reales Academias de la Historia y de Bellas Artes- con la recuperación de las piezas más representativas de ese plateresco: junto a nuestra portada, parte de la escalera y los sepulcros del matrimonio fundador. La escalera se reconstruyó en la Casa de Don Álvaro de Luján, cuando era sede de la Hemeroteca Municipal, en la Plaza de la Villa; y la desmantelada portada se llevó a los almacenes municipales, perdiéndose luego la noticia de su paradero.

Ese año el arquitecto Juan Bautista Lázaro había realizado el proyecto para el nuevo convento concepcionista que había de levantarse en el mismo emplazamiento. Su larga fachada a la calle de Toledo, interesantísima contribución al neomudéjar madrileño (hoy incomprensiblemente desfigurada), se flanqueaba por dos variaciones en ladrillo sobre el tema de la desaparecida portada: en el extremo izquierdo, la puerta de la capilla; en el derecho, la del convento. Y este motivo aún lo empleó Lázaro en la estrecha fachada posterior del conjunto, en la Cava Alta (hoy también apenas reconocible). A pesar de que Gaya Nuño señala como indudable que «la portada se desmontó con ánimo de volver a colocarla en la fachada del nuevo edificio conventual (...), ya que éste muestra en su fachada el esquema de la misma», nada de ello se explicita en el proyecto de Lázaro, llevado a cabo y terminado de construir en 1909.

Habría que esperar medio siglo para la recuperación de la puerta de la Latina. A finales de los cincuenta el entonces estudiante de Arquitectura Rafael Manzano Martos se interesó por su paradero y acudió a Torres Balbás, su profesor en la Escuela, quien le indicó que debía de encontrarse en alguno de los almacenes de la Villa; tras recorrer varios de ellos la encontró, finalmente, en uno de la calle de Santa Engracia, donde pudo identificar y medir los sillares y realizar una primera restitución gráfica de la portada.

Informados del hallazgo Torres Balbás y el director de la Escuela, López Otero, se ligó la suerte de la puerta de la Latina a la del Museo Nacional de Arquitectura. Éste había sido creado por decreto del Ministerio de Educación en 1943, con la intención de velar por el patrimonio arquitectónico «reuniendo y ordenando cuantos planos, dibujos, estampas y proyectos, fragmentos de edificios y reproducciones se hallan diseminados por la nación», determinándose como sede la Escuela Superior de Arquitectura de la Ciudad Universitaria de Madrid, cuyo director lo sería también del Museo.

Como explicaría el propio López Otero, la idea de la creación de este museo corrió pareja al proyecto de la nueva Escuela de Arquitectura, pretendiendo reunir y exponer los numerosos dibujos de arquitectura (en gran parte, de los pensionados de Roma del XIX) que todavía se conservaban en el edificio de la calle de los Estudios, y que, en buena parte, desaparecerían en la Guerra Civil; se pretendía también utilizar los jardines que habían de rodear el nuevo edificio, y el gran patio abierto del mismo, para «exponer en ellos trozos o conjuntos auténticos, restos de ejemplares arquitectónicos», pensándose ya en la arruinada portada renacentista del monasterio de San Antonio de Mondéjar, obra de Lorenzo Vázquez, y en nuestra portada de la Latina.

Las gestiones de López Otero lograron que en 1958 el Museo Nacional de Arquitectura obtuviera, por parte del Ayuntamiento, la cesión en depósito de la portada plateresca. Frente a la propuesta municipal para situarla como puerta verdadera del recinto, López Otero optó por una posición más ambigua y rica en significados: formando compás con el frontispicio de la Escuela, fondo de la explanada de ingreso -ya perfilada en su proyecto de jardín-museo (1947) .

El proyecto de anastilosis y recuperación de la portada se confió a Fernando Chueca, quien la incorporó en un cuerpo de fábrica de ladrillo, con cubierta de teja e importante alero, y con una muy acertada fachada posterior. Ésta, describiendo un gran arco de herradura apuntado, y creando un espacio que estratifica la fachada en dos planos, nos remite a algunas destacadas portadas de la arquitectura hispanomusulmana (como, por ejemplo, la Puerta del Vino de La Alhambra, o el Corral del Carbón). El hecho de museificar esta portada -concebida en origen para formar un todo con una extensa y pesada fachada- en un pequeño y exento cuerpo de edificación no era tarea libre de riesgos (como prueban otros intentos de traslados de portadas en Madrid); así y todo, el proyecto de Chueca supo sacar partido, con gran naturalidad, del problema planteado.

El emplazamiento del nuevo volumen resultó igualmente oportuno: escuadrado con la fachada de la Escuela, a modo de fondo escenográfico de la entrada al recinto; la reinstalada portada constituía, además, un marco o mirador del hermoso paisaje de la Casa de Campo, cualidad que, muy poco después, quedaría alterada con la construcción de la Escuela de Aparejadores,que queda tras ella y apenas separada por una breve arboleda. A la erección de la portada en su nuevo emplazamiento (en 1960: cuando la Escuela vivía momentos de militante modernidad, desdeñosa del excesivo peso de los monumentos históricos) acompañó una cierta polémica y contestación. Pero desde entonces la puerta de la Latina ha presidido el ingreso a la Escuela; y ha sido comprendida, acaso como testigo -callado pero elocuente- que cede la historia, por las muchas y tan disímiles promociones de arquitectos que se han ido formando en esa casa. Cuando en 1984 fue declarada Monumento Histórico Nacional adquirió una protección legal inseparable de ese entorno de la Ciudad Universitaria, cerrándose, por tanto, expectativas de ulteriores traslados.

No obstante, el recidivante baile de monumentos que padece esta ciudad de Madrid ha propiciado que se contemple otra nueva mudanza. En 2004 se suscitó en el seno de la Comisión de Estética Urbana del Ayuntamiento -tras una solicitud de un particular- la cuestión del traslado de la portada al «ámbito de la plaza de la Cebada» en el que originalmente estuvo, por lo que se pidió dictamen a la Universidad. El director de la Escuela, Juan Miguel Hernández León, emitió un informe negativo sobre el pretendido traslado, alegando, entre otros aspectos, su pertenencia a los fondos del Museo Nacional de Arquitectura que él mismo dirige. No parece viable ni deseable la mudanza de este monumento, con su memoria y su azarosa biografía a cuestas, a un ámbito que ya no es -ni puede ser- el suyo.




BOLETÍN OFICIAL DE LA ASAMBLEA DE MADRID / Nº 24
1 de abril de 2004

———— PE-124/2004 RGEP.718 ————

Del Diputado Sr. Chazarra Montiel, del GPS,
al Gobierno, sobre previsión, por la Dirección
General de Patrimonio Histórico, de restaurar la
Puerta del Hospital de La Latina, que data del siglo
XVI, habida cuenta de su valor y de su actual estado
de conservación, especificando si ha realizado algún
estudio al respecto.

RESPUESTA

La Dirección General de Patrimonio Histórico
no va a realizar ninguna actuación de restauración
en la Puerta de La Latina, ubicada en la explanada
de acceso a la Escuela Técnica Superior de
Arquitectura de Madrid, ya que, realizada visita de
inspección a la misma, se ha constatado que se
encuentra en buenas condiciones de conservación,
no considerándose prioritaria ninguna intervención
en la misma.

16 febrero 2006

RUINAS DE SAN ISIDORO

Arte Románico foráneo y de los Museos de Madrid

Madrid capital cuenta con importantes obras arquitectónicas, escultóricas y pictóricas románicas de gran importancia. Tienen su origen en otras partes de España, sobre todo Castilla y León y fueron trasladadas a Madrid, principalmente a sus museos, a lo largo de los siglos XIX y XX.


ERMITA DE SAN ISIDORO EN EL PARQUE DEL RETIRO

Localización:
Este monumento histórico se encuentra emplazado en el Parque del Retiro de Madrid, a 120 Km. de su lugar de procedencia,
quedan los restos de la abulense iglesia de San Isidoro. Esta situada en una de las esquinas del Parque, cerca de la confluencia de las calles Menéndez Pelayo y O'Donell, en el Cerro de los Gatos.

Encuadre arquitectónico:
Esta iglesia se construyó sobre otra prerrománica que albergó en Ávila las reliquias de San Isidoro en su viaje de Sevilla a León en el año 1062.
Anteriormente estuvo dedicada a San Pelayo. Según rezaba en la inscripción de una campana el templo fue construido en 1116, aunque dicha campana está desaparecida.
Hasta el siglo XVI fue parroquia y en el siglo XVII su fábrica fue reedificada pasando a ser ermita anexionada a San Nicolás.
Tras la desamortización llegó su definitiva ruina, fue derruida y sus restos vendidos a un particular. En el siglo XIX Emilio R. de Nicolau donó los restos del templo al Estado que las reedificó primero en los jardines del Museo Arqueológico, pasando al Parque del Retiro definitivamente en 1897.
Sistema constructivo:
Las ruinas existentes hoy dia en el Parque del Retiro foman parte del Patrimonio Histórico Artístico de Madrid y se componen de un paredón recto de mampostería de ladrillo visto con un arco de medio punto y otro paredón circular de las mismas características con dos columnas con capiteles tallados. Se conserva la puerta de tres arquivoltas planas de medio punto sobre columnas y jambas y el ábside con sus ventanales y columnas adosadas.
Su orientación es incorrecta ya que el ábside apunta al sur en lugar de al este, como es preceptivo en un edificio de origen medieval.

Aunque todo el conjunto algo deteriorado todavía se pueden apreciar capiteles con tallas de animales.


Materiales:
Como la mayor parte de las ermitas medievales de Castilla y León, ésta fue construida con granito
Granito Caleño o Piedra Sangrante, el cual es muy fácil de tallar pues sufre un proceso de alteración en cantera. Es una variedad intermedia entre el granito y una arenisca silicificada que se extrae principalmente de La Colilla (Ávila) , utilizada en monumentos de la capital abulense y que actualmente sólo se utiliza en su restauración.



Intervencíones:
Tras ser trasladado desde Ávila en el siglo XIX y reedificado en el patio del Museo Arqueológico de Madrid, estas ruinas se asentaron en el Parque del Retiro de Madrid en 1897. En 1999 fueron restauradas por el Grupo CLAR, empresa especializada en la restauración y rehabilitación de edificios y monumentos con patologías que deban ser tratadas por especialistas.

Situación legal del edificio:

La ermita de San Isidoro fue comprada por un particular tras entrar en ruina poc o después de la desamortización de Mendizabal. Más tarde, en el siglo XIX donó los restos de la iglesia al Estado, y desde entonces forma parte del Patrimonio Histórico Artístico del Ayuntamiento de Madrid. Fue por tanto dicha institución quién determinó las bases de la restauración de las ruinas de San Isidoro de1999 en una Comisión de Gobierno.

BIBLIOGRAFÍA

http://www.astragalo.net/madrid/retiro.htm
http://olmo.pntic.mec.es/~mdem0011/otras.htm
http://www.amigosdelromanico.org/inventario/inv_romanico_madrid.htm
http://www.arteguias.com/romanico_museo.htm
http://www.siemcalsa.com/web/La_Piedra_en_Castilla_y_Leon-web.pdf




HELENA PÉREZ CALVO

13 febrero 2006

Bienvenida

Este es el mensaje de bienvenida para todos los compañeros de la optativa de "Seminario en laboratorio de materiales: piedra natural". Esperamos que pronto empiece a funcionar para proporcionar información! Si teneis dudas de cómo editar el blog, escribidlo en los comentarios, que intentaremos ayudaros. Ya nos veremos en clase!